La protesta arrancó este lunes en rechazo a la resolución que fijó ese valor y eliminó adicionales que los profesionales cobraban por consultas, visitas y formación. En Rosario hubo una concentración frente a la sede de Pami.
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Los médicos de cabecera de Pami, representados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia) convocaron a un paro de 72 horas frente a la decisión del gobierno nacional de fijar los honorarios por consulta en $2.100. La protesta llegó a Rosario: en la ciudad el personal de salud se congregó en la sede de San Lorenzo al 900 y expresó que la medida se trata de un “recorte salarial”. Por su parte, desde el gobierno nacional explicaron que es la política consiste en un “unificador de nomenclaturas” que “ordenará el sistema”.
El paro de médicos de cabecera de Pami comenzó este lunes 13 de abril y se extenderá por 72 horas. “La medida responde al rechazo a una resolución inconsulta que, bajo la apariencia de un ordenamiento del sistema, implica en los hechos un recorte sustancial de los ingresos de los médicos de cabecera”, expresó Appamia en un comunicado.
En particular, el nuevo valor de los honorarios quedó establecido en la resolución 1107/2026, publicada el 9 de abril en el Boletín Oficial. Durante la medida de fuerza, desde Appamia aseguraron que se garantizará la atención de urgencias según criterio profesional y en cumplimiento de la normativa vigente.
El conflicto con los médicos de cabecera y la versión de Pami
En particular, el conflicto surge a raíz de un cambio en la estructura de honorarios. Hasta el momento, los médicos de cabecera percibían los ingresos de Pami en un sistema mixto: un monto fijo por cápita (antes de la resolución era de $946 por paciente), al que se le sumaban adicionales por consultas, visitas domiciliarias y formación profesional.
Ahora se elevó el monto por cápita de $946 a $2.100 por consulta, pero se eliminaron los extras. «Esta medida implica una reducción significativa del ingreso real de los profesionales, tornando inviable el sostenimiento de la actividad en condiciones dignas», expresaron desde Appamia, sobre la decisión del gobierno nacional, y agregaron: «El resultado es claro: más trabajo, menos ingresos y menor reconocimiento al ejercicio médico, afectando de manera directa la sostenibilidad del consultorio y la calidad de atención».







