Con la presencia del Presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica de Gálvez, el abogado Jorge Colombo, el flamante secretario, Pablo Aragno y el ingeniero Pablo Metrailler, se llevó a cabo una conferencia en la cual se brindaron algunos detalles sobre socios salientes y entrantes luego de producirse la Asamblea de la institución, pero fundamentalmente para dar a conocer la abultada deuda que la empresa SanCor mantiene con la cooperativa y además trabajos, obras e inversión a través de adquisiciones de reconectadores superando los 20.000 dólares cada uno de ellos.
La deuda de la empresa láctea con la Cooperativa Eléctrica es de $ 253.000.000 antes del concurso de acreedores, más los $ 251.000.000 hasta ahora.
Fue Alberto Pestarini, quien ha sido reelecto por el período 2026/2027 quien comenzó explicando que «el pasado 20 de abril la entidad cooperativista cumplió 68 años desde su fundación y el 30 de ese mes se hizo la Asamblea Ordinaria Anual en la cual se eligieron tres nuevos concejales titulares y tres suplentes. Uno de ellos Pablo Aragno, nuevo secretario de la Institución en remplazo de Horacio Sala; la nueva tesorera siendo la contadora Raquel Foresto y en la renovación que vamos haciendo, el reingreso del ingeniero Mindel y además tres nuevas incorporaciones de los últimos 3 años; el ingeniero Martín Marzetti, Luciano Damico y Dino Báscolo. En mi caso -comentó Pestarini- fui relecto en el cargo de Presidente, Aragno de secretario y Foresto de tesorera».
Nueva comisión
Presidente: Agrim. Alberto Pestarini.
Vicepresidente: Roberto Juan Poncio.
Secretario: Prof. Pablo Omar Aragno.
Prosecretario: Ing. David Alejandro Bolomo.
Tesorero: CPN Raquel Foresto.
Protesorero: Ing. Ricardo José Aimaretti;.
Vocales Titulares: Ing. Eduardo Armando Mindel; Ing. José Antonio Ríos; Miguel Ángel Messina.
Representante Municipal Titular Arq. Emanuel Boero.
Vocales Suplentes: Ing. Martín Marzetti; Luciano Damico; Ing. Dino Ariel Báscolo.
Representante Municipal Suplente Dra. María Delfina Alzugaray.
Síndico Titular: CPN Diego Felix Vottero.
Síndico Suplente: José Luis Zarria.

La deuda de SanCor
«El tema de SanCor hace nueve años atras, 2017, que esta empresa viene con problemas con respecto a los pagos hacia la Cooperativa Eléctrica y todos los meses, a partir de esa fecha, han sido constantes los problemas con respecto al pago de las facturas.
Las empresas y las industrias tienen facturación mensual, o sea, el próximo mes, el día 20, como todos los asociados, tiene que cancelar la factura y en caso de no cancelarla, tienen 30 días más para la fecha de corte -sino cancela en esos 30 días la factura, se realiza el corte del servicio como cualquier asociado de la cooperativa, a pesar de que con los asociados de la cooperativa, residenciales, comercio, se tienen muchas contemplaciones y no se les corta exactamente ese día-, y no es tan facil hacer el corte, por lo tanto a SanCor se le intimaba a través de carta documento que si se cumplía la fecha de pago se les iba a cortar el suministro energético, a pesar de ello la empresa láctea iba realizando pagos a cuenta y el día del del corte cancelaba la factura.
«Es decir, que en todo ese período no se le cortó nunca porque ocurría lo antes mencionado y esto sucedió hasta los primeros días de febrero que no canceló la factura y entró en concurso de acreedores. Ante ello, como todos sabemos cuando una empresa solicita el concurso de acreedores y la justicia se lo acepta, todas las deudas anteriores quedan en suspenso y a partir de esa fecha en adelante se puede seguir facturando. En virtu de esto, la Cooperativa, como todos los acreedores, debe ir a la justicia (juzgado) y justificar o verificar las deudas para que la deudora haga un un plan de pago. Eso ocurrió en febrero del año pasado y la cooperativa tenía una acreencia de 153.000.000 de pesos. De todas maneras, a partir de esa fecha la cooperativa le continuó brindando el servicio eléctrico a Sancor hasta el mes pasado», explicaba Pestarini.
«En abril SanCor debía la factura de febrero, que vencía en marzo, la cual no la canceló y tenía los 30 días -hasta el 20 de abril, justo la fecha de aniversario de la cooperativa-, como fecha de corte. SanCor, en la imposibilidad de pagar estas deudas, pidió el 16 de abril la quiebra y el juez determinó la misma. Nosotros qué precaución tomamos ese día 20…? Hicimos una reunión del Consejo de Administración determinando el corte del suministro, pero… cuando cuando se hace un pago el mismo día del corte, recién repercute en los bancos al día siguiente. Ante ello, el 21/4, el Consejo de Administración decidió enviarles una carta documento que si en las próximas 48 horas no cancelaba los 21 millones de pesos se les iba a cortar el suministro energético».
Posteriormente el abogado Colombo se refirió sobre la situación de quiebra solicitada por la empresa láctea y cómo debe actuar la cooperativa eléctrica: «La situación que se plantea en una situación de concurso ó quiebra es muy particular con aquellos que son prestadores de servicios públicos (como la cooperativa) porque al tratarse justamente de un servicio esencial y al tener en primer instancia en el concurso el concepto jurídico de la continuidad de la explotación es una premisa no cortar los servicios para que se pueda tratar de sacar a flote la empresa (léase SanCor), pero cuando la misma entra en quiebra como en este caso, la obligación que estableció el juez para la continuidad del servicio público que la cooperativa presta se fundamenta en la existencia de bienes perecederos y en la necesidad de terminar contratos que hay en vigencia. De esa forma en todos los lugares donde existe algún tipo de producción de parte de la empresa SanCor no se puede hacer ningún tipo de corte de servicio por orden judicial, lo que hace -para la cooperativa- una situación delicada porque presuntamente puede ser un perjuicio doble; primero porque ya somos acreedores junto al resto de los acreedores, pero además tenemos que continuar la prestación del servicio en esta situación de duda».
«Obviamente que la ley prevé que hay un deber hacia ese acreedor posterior a la quiebra de abonar los servicios con los fondos que vaya recolectando esa quiebra, ya sea porque se rematan bienes, porque se cobra algún tipo de acreencia que hay pendiente de cobro. En esos supuestos, los primeros ingresos son para lo que se le llaman los gastos de funcionamiento de conservación. Es decir, estamos hablando de los empleados que tuvieron que trabajar durante ese período, ya sea para custodia de bienes o para producción concretamente, como en este caso, que es los contratos de fasón, o, para los prestadores de los servicios públicos, como es agua, electricidad, que es donde nos incluye a nosotros», detalló.
«Nosotros lo que necesitamos es premura en la liquidación de estos bienes perecederos, y en la producción, que es lo que efectivamente hicimos reuniones con los asistentes de los síndicos, para pedirles, y en cierta medida, también explicarles que ellos estaban comprometidos por la misma ley de quiebra en no generar un costo que sea excesivo para la conservación de bienes de menor costo, obviamente, entonces, nuestra nuestras reuniones apuntaron a eso. Además, como cuando nos enteramos de la quiebra y nos enteramos del contenido de la sentencia, donde nos obligan a continuar con la prestación del servicio eléctrico, paralelamente nos llegan intimaciones, no solamente a nosotros, a todos los prestadores de servicios públicos, con la prohibición de corte del servicio, como explicó Pestarini. Pero, además, no solamente vino la comunicación y, o esa intimación, sino que además vinieron una serie de amenazas jurídicas, porque podríamos incurrir, como cooperativa o como cualquier otro prestador, en algún tipo de delito en la medida en que hubiéramos cortado el servicio. Por ejemplo, delito en la propiedad, como puede ser un daño a esa mercadería o a esos bienes perecederos que están depositados, incumplimiento de una orden judicial expresa, como es la de no cumplir con el mantenimiento del servicio. Entonces, llegaron una serie de amenazas con sentido jurídico, no son amenazas en el mal sentido», detalló.
«Ante todo esto -detalló Colombo-, nosotros respondimos que si bien aceptábamos lo que nos imponían como obligación, a su vez le intimábamos a la sindicatura para que nos de un detalle de que bienes son los que hay que preservar, es decir, nos de información para magnificar y poner en evidencia si el costo del servicio que se estaba generando, esa nueva deuda que se estaba generando, que era equivalente con los bienes a conservar. Esa fue nuestra respuesta, además de las gestiones que hicimos personalmente y las gestiones que se siguen haciendo. Nosotros estamos teniendo un asesoramiento de un estudio especializado en concurso de quiebra, y a través de ellos, también estamos haciendo las gestiones directamente con sindicatura para apuntar hacia el menor perjuicio que nosotros podamos llegar a tener».
Obras y adquisiciones de reconectadores
Finalmente, el ingeniero Pablo Metrailler se refirió a tareas que se estuvieron realizando el pasado fin de semana, que si bien la mayoría de los usuarios de la cooperativa no lo percibió, fue trascendental cómo se desarrolló la tarea, para que los usuarios no perciban algún corte energético. La línea de 132 que viene desde Arocena a Gálvez es la que alimenta de forma habitual y normal el abastecimiento eléctrico de la ciudad. Como venimos estos últimos años trabajando en el mantenimiento preventivo con recorridos trimestrales en conjunto con la Empresa Provincial de la Energía (EPE), hemos detectado la necesidad de remplazo de un par de aisladores en uno de los postes de esa línea. Y qué se necesitaba para remplazar esa línea? había que sacarla de servicio que llevaría un corte de más de cinco horas en la ciudad y para evitarlo se realizaron maniobras en conjunto con la EPE en poner en paralelo la estación transformadora Gálvez con la de Arocena en una etapa, traspasar carga sin que ninguno de nuestros asociados perciba el corte y posteriormente se hizo lo mismo con la estación transformadora de San Carlos. De esta forma ninguno de nuestros asociados, salvo una zona particular, percibió un corte de energía y se pudo realizar el mantenimiento de una linea tan elemental».
Para mejorar la calidad del servicio eléctrico, se ha tomado la decisión de incorporar nuevos sistemas de protección, que son equipos reconectadores para instalar en distintos puntos de la ciudad y de esta forma poder achicar los sectores ante una falla en las líneas. Hoy las unidades de protección se encuentran en la estación transformadora Gálvez y cuando sale de servicio uno de los cinco alimentadores que alimentan la ciudad, saca -a grades rasgos- un quinto de la ciudad fuera de servicio; lo que se pretende, entre medio de cada uno de esos alimentadores poner otro equipo de protección para disminuir a la mitad cada alimentador que sale de nuestra estación transformadora y si este fin de semana hay buen clima, estaremos inciando la tarea de montaje de uno de los primeros reconectadores y ya tenemos adquiridos otros dos y en el corto plazo contar con cuatro mas. En definitiva, se logra reducir significativamente las áreas afectadas ante una falla eléctrica en la ciudad».
La inversión económica es superior a los 20.000 dólares cada reconectador (fueron 3 ya adquiridos, restan adquirirse otros 4), más todos los componentes que acarrea el montaje de cada equipo.








