En un encuentro realizado este jueves en la planta de Sunchales, autoridades judiciales y gremiales presentaron el estado de la cooperativa láctea fallida ante posibles inversores. Mientras se acelera la venta, se advierte por el inminente riesgo de más de 700 despidos.
El encuentro y los posibles oferentes La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) emitió un comunicado detallando una reunión clave en la planta de SanCor Sunchales. Con la presencia del síndico titular de la causa, Ignacio Pacheco Huber, y la coadministradora, Lucila Prono, se expuso la situación de las unidades productivas y activos restantes ante representantes de diversas empresas del sector.
- Empresas presentes: Asistieron representantes de Savencia, Adecoagro, Punta del Agua S.A., Elcor S.A. y La Tarantela. Mientras algunos buscan evaluar el estado general de la empresa, el interés de otros se centra en las recetas y marcas secundarias de la cooperativa, como Tholem o Mendicrim.
- El factor Scaglione: El comunicado, firmado por el secretario general de ATILRA, Etín Ponce, hizo especial énfasis en la «ausencia con aviso» del empresario de medios Gustavo Scaglione, quien manifestó interés en realizar una propuesta integral con socios del exterior. Cabe recordar que Scaglione ya había intentado intervenir en la cooperativa a través de un fallido fideicomiso con fondos públicos durante la gestión nacional anterior, impulsado por su estrecho vínculo con la conducción sindical.
Licitación inminente y desastre laboral La comunicación oficial anticipa que el pliego licitatorio para la enajenación de los activos de la empresa quebrada estará disponible en los próximos días. Si bien el proceso avanza más rápido de lo previsto, el panorama para los trabajadores es crítico.
Al no enfocarse la sindicatura ni el Juzgado en la consecución de contratos de alquiler, sino en la venta directa de los activos impulsada por los apuros sindicales, el achique de la planta de personal es inminente:
- Actualmente, la actividad es ínfima y solo 178 trabajadores listados conservan su empleo activo, percibiendo salarios y, en algunos casos, beneficios alimentarios por parte del gremio.
- Se estima que serán más de 700 los trabajadores despedidos si no se logra la reactivación de las plantas antes de mediados de junio.
- Con esta maniobra, en poco más de un año se habrá logrado la desvinculación de unas 1.200 personas, quienes aguardan la liquidación de sus deudas tras la venta.
Incertidumbre productiva El final de la historia de SanCor, arrastrada por tres décadas de desmanejos internos y una fuerte influencia sindical, aún está lejos de resolverse. La gran incógnita a futuro será cómo jugarán los valores a la hora de comprar materia prima por parte de los nuevos inversores y qué productores lecheros aceptarán esas condiciones. El tendal económico, laboral y emocional que deja la caída de la empresa ya se percibe en cada empleado, proveedor y consumidor histórico de la marca.
Fuente: Por Elida Thiery (Bichos de Campo).








